
Ignacio Blanco Diputado de EUPV en las Cortes Valencianas
6 de noviembre. El lunes está Cayo Lara en Alicante, donde el voto de izquierdas será decisivo el 20N. Según el sondeo de Demoscopia que publicó El País el pasado 9 de octubre, el último escaño de la provincia está en disputa entre el Partido Popular y Esquerra Unida-Els Verds. En una circunscripción que elige 12 diputados al Congreso, la correlación actual es de 7 para el PP y 5 para el PSOE, pero todas las encuestas vaticinan que este último partido perderá un escaño con total seguridad. La duda es saber si irá a engrosar las filas del Partido Popular, contribuyendo a una mayoría absoluta de la derecha más dura, o por el contrario se ampliará el grupo de Izquierda Unida en el Congreso con la incorporación de un diputado alicantino. En manos de los electores está. Con los resultados de las últimas elecciones autonómicas en la mano, la suma de los votos obtenidos por Esquerra Unida (43.826) y los Verdes (15.280), darían como resultado la consecución del escaño para Víctor Domínguez, profesor de la Universidad de Alicante y cabeza de lista de la coalición. Pero estas pueden ser las “cuentas de la lechera” si los votantes de izquierdas y ecologistas no son conscientes de lo que está en juego y optan por un “voto útil” que sería completamente inútil. El ejemplo histórico más claro lo tenemos en las elecciones municipales de 2007 en la ciudad de Alicante, cuando a Esquerra Unida le faltaron menos de 100 votos para obtener un concejal que habría supuesto la pérdida de la mayoría absoluta del PP y la posibilidad de un gobierno progresista en el Ayuntamiento. Sólo con que unos pocos de los que cambiaron EU por PSOE hubieran mantenido su preferencia inicial, Sonia Castedo nunca hubiera sido alcaldesa de Alicante. Aquella fue una gran lección de la inutilidad del llamado “voto útil”. Y las próximas elecciones generales del 20 de noviembre lo volverán a ser de nuevo. Esperemos que esta vez no tengamos que lamentarnos del “si hubiera” sino que nos congratulemos del “ha sido”. Es decir, que el voto inteligente y comprometido de la gente ecologista y de izquierdas vaya para Esquerra Unida-Los Verdes y el último escaño de Alicante no acabe en el zurrón de un PP que amenaza con liquidar los restos de nuestro maltrecho Estado del Bienestar. Seamos optimistas.
Artículo publicado en El País http://www.elpais.com/articulo/espana/Democracia/mercados/elpepuesp/20111103elpepunac_18/Tes




